Guitarra Clásica Paco Castillo – 205

1.197,90

Guitarra clásica Española fabricada por la mítica firma Paco Castillo. De acabado perfecto y con un sonido muy rico en graves y tonos cálidos.

Icluye funda superacolchada

Tapa: Cedro Canadiense macizo.
Aros y Fondo: Palosanto de India macizo. Con aros de ancho de concierto.
Mástil: Cedro de Honduras con refuerzo interior de Ébano.
Cuerdas: Knobloch CX carbon.
Diapasón: Ébano con 20 trastes.
Clavijeros: De lujo.
Perfiles: Palosanto de India.
Acabado: Brillo.
3 AÑOS DE GARANTÍA

SKU: GCPC-205 Categorías: ,

Descripción

La Guitarra Clásica Paco Castillo – 205 destaca por su tapa de cedro canadiense maciza, con perfil de palosanto de india y diapasón de ébano con 20 trastes. Sus aros de ancho de concierto y fondo están montados en Palosanto de India macizo. Su brazo está fabricado con cedro de Honduras con alma de ébano y clavijero de lujo con cuerdas Knobloch CX carbon.

Fabricada en España, al igual que todos los modelos de esta marca valenciana, pertenece a la familia Juliá, sinónimo de tradición, calidad y experiencia en luthería de Guitarra española. Debido a su gran experiencia en el sector ofrecen instrumentos de gran calidad, muy bien trabajados y con una terminación impecable, con una buena comodidad y un inmejorable sonido.

Con 3 AÑOS DE GARANTÍA.

INSTRUCCIONES GENERALES PARA LA CONSERVACIÓN DE Guitarra Clásica Paco Castillo – 205

Para que nuestra Guitarra Clásica Paco Castillo – 205 siempre esté en perfectas condiciones y dure muchos años os dejo algunas recomendaciones de cuidado y mantenimiento.

AGENTES ATMOSFÉRICOS
La humedad o sequedad extremas son peligrosas, así como el paso rápido de una a otra, y viceversa, pueden ocasionar rajas en la madera por muy curada que esté. Nunca se deben colgar en la pared, ya que ésta suele captar y transmitir la humedad. Si la humedad fuera excesiva podría ablandar las colas, llegando a producir despegaduras en el instrumento.

La madera es higroscópica, adquiere en su interior humedad o la despide de acuerdo con el ambiente que la rodea. Es recomendable mantener el instrumento entre el 40 y el 75% de humedad relativa del aire. Cuando la humedad es menor del 40%, se podría rajar las maderas, además de hacerse dura la pulsación, y cuando la humedad es mayor del 75%, se pueden producir despegaduras, pérdida de sonido y pulsación demasiado blanda que ocasiona a su vez ceceos.

Cuando la guitarra deba de viajar en avión en la bodega de equipajes, hay que aflojar completamente las cuerdas. Se recomienda mantener el instrumento envuelto en una tela de seda y todo el conjunto dentro del estuche. Nunca se deben colocar las guitarras en los maleteros de los coches, ya que expuestos al sol, llegan a alcanzar temperaturas de 75 °C, con lo que puede puede hacer estallar el instrumento.

PULSACIÓN – AFINACIÓN
La pulsación más recomendable en la guitarra clásica es de 4 mm. para la sexta cuerda, y de 3 mm. en la primera, tomando como referencia el lomo del traste 12 y la parte inferior de la cuerda, todo esto con el instrumento afinado.

Se debe de tener el instrumento siempre afinado; cuando cambiemos las cuerdas, hay que afinar inmediatamente la cuerda cambiada antes de cambiar la siguiente.
Las cuerdas entorchadas pierden sonoridad a causa del sudor de las manos; para recuperar dicha sonoridad, se dan la vuelta. La más recomendable en la guitarra clásica es de 4 mm. volviendo a tensar inmediatamente y si no fuera suficiente se pueden lavar suavemente con agua jabonosa cuidando de que el entorchado no pierda presión. Solamente se colocarán cuando estén totalmente secas.

Si las cuerdas cecean al aire y antes funcionaban bien, podría ser que hubiesen perdido presión en el entorchado o bien que las ranuras del hueso de cabeza se han ahondado; se pueden corregir cambiando las cuerdas en el primer caso o colocando una tira de cartulina debajo del hueso en el segundo caso. En el caso de que el instrumento haya estado expuesto a una humedad altísima también puede producirse este defecto.

ROTURAS Y DETERIOROS
Una rajita en la tapa o fondo aunque no tiene gran importancia, es necesario recurrir al establecimiento donde se adquirió el instrumento o a un artesano reparador; si la raja se produce en la tapa, aflojar inmediatamente las cuerdas.

Si por el efecto de la sequedad o con el paso del tiempo crecen los trastes por el canto del diapasón, es preciso limar estas partes salientes. Aunque es una operación sencilla, de 5 a 10 minutos, es aconsejable que la realice un artesano o reparador especializado.

Para limpiar manchas sobre el barniz, hay que frotar con un paño de algodón humedecido con agua jabonosa. En el caso de deterioro del barniz, hay que acudir al fabricante o al constructor para reparar en instrumento con el mismo tipo de barniz, ya que cada uno emplea una clase que muchas veces resulta incompatible con los que emplean otros constructores.